
La Liga Mexicana de Beisbol Banorte reconoce el liderazgo del timonel chihuahuense en su primer año con Olmecas de Tabasco
Villahermosa, Tabasco a 26 de Octubre de 2026 (Prensa Olmecas).-
Luis Carlos Rivera recibió los votos suficientes para agenciarse el título de “Manager del Año” por parte de la prensa especializada; de esta forma se convierte en el segundo manager en la historia de la franquicia en ganar dicha distinción que otorga la Liga Mexicana de Beisbol, con ello, Rivera se une a Juan Navarrete quien lo hizo en 1993. El piloto de los Olmecas de Tabasco superó en esta carrera a los dirigentes de Tijuana y Durango, Roberto Kelly y Óscar Robles respectivamente.
El chihuahuense obtuvo por segunda ocasión y de forma consecutiva este importante nombramiento, ya que en la campaña 2025-2026 de la Liga Mexicana del Pacífico fue distinguido como “Manager del Año”, al llevar a los Jaguares de Nayarit a una exitosa campaña en su temporada de debut.
La novena tabasqueña firmó una temporada histórica en la Liga Mexicana de Beisbol Banorte 2026, al protagonizar una remontada extraordinaria que los llevó de los últimos lugares hasta la conquista del campeonato de la Zona Sur, gracias a la dirección de Luis Carlos Rivera, ex lanzador de la gran carpa y con 9 temporadas inscritas ya como dirigente en el circuito de verano.
Con un inicio complicado en el rol regular donde los Olmecas llegaron a tener marca de 2 – 11, pudieron revertir este incierto arranque y finalizar con un récord de 54 victorias y 38 derrotas que terminaron asegurando el boleto a la postemporada como el segundo mejor equipo de la división sureña y regresando a los chocos a ese escenario que se le debía a la afición del “Infierno Verde”.
Lo que al principio pesaba, fue lo que salida tras salida logró consolidar a los Olmecas de Tabasco: el pitcheo. Luis Carlos lo sabía muy bien y la solidez de su cuerpo de lanzadores, elevó el nivel en los momentos decisivos, protagonizando actuaciones memorables tanto en la temporada regular como en los playoffs. Con brazos como los de Ronnie Williams, Jeremy Rhoades y Austin Warner en la rotación abridora, además de la experiencia y contundencia de Jimmy Cordero y Fernando Salas en el cierre de los encuentros, el timonel de la novena choca encontró en el pitcheo una de sus principales fortalezas.
Pero también, los jugadores de cuadro y patrulleros lograron conectar con el propósito de Rivera, aportando una combinación de contacto, velocidad y poder que sumó a la gran campaña. Jasson Atondo, Agustín Ruíz, Domingo Leyba y Randy Romero, algunos de los caballos de batalla de temporadas anteriores, continuaron con dinamismo y consistencia, dejándose guiar por el nuevo manager. A ellos, se sumaron las contribuciones de Carlos Arellano y Angelo Castellano en el cuadro, así como las intrépidas actuaciones de Oscar González en los jardines. Seth Beer se consolidó como uno de los bates más poderosos del equipo.
En conjunto y con profundidad, paciencia y trabajo, Luis Carlos Rivera se apuntaló para que los Olmecas fabricaran carreras, respondieran a la hora cero y sostuvieran su protagonismo durante la temporada 101 de la LMB Banorte. En postemporada, supo hacerle frente a Bravos de León, Guerreros de Oaxaca y Pericos de Puebla, logrando un memorable trabajo y terminando con la sequía de 33 años sin disputar la Serie del Rey, consolidando una de las transformaciones deportivas más inesperadas y destacadas de la organización, devolviendo a la afición choca el orgullo de ver a su equipo competir por el máximo gallardete del beisbol mexicano.